Directoras de museos Violeta Parra y Gabriela Mistral conversaron sobre la preservación del legado de mujeres históricas

Posteado el martes 30, marzo, 2021

El museo Violeta Parra lanza su plataforma Museo Mujer, la que busca destacar el valor de la memoria de mujeres excepcionales, poniéndolas en red.

La charla tuvo lugar en el marco del lanzamiento del proyecto Museo Mujer, el cual busca relevar el trabajo de instituciones dedicadas especialmente a conservar la memoria de mujeres que cambiaron la historia, y a tender puentes para la colaboración entre estas.

El pasado jueves 12 de marzo se encontraron en una cita virtual las directoras de los museos Violeta Parra y Gabriela Mistral, para celebrar el lanzamiento de Museo Mujer, proyecto que quiere relevar la labor de instituciones cuyo fin es destacar el legado de mujeres que han pasado a la historia. La iniciativa surge en tiempos en que se reflexiona sobre la escasa representación de la mujer en el mundo de los museos y monumentos.

Con elocuentes datos al respecto, abrió la charla la directora del Museo Violeta Parra, Cecilia García-Huidobro, cuya entidad es gestora del proyecto Museo Mujer. “En el 2018, o sea ayer, en Estado Unidos, los museos mostraban artistas hombres y blancos en un porcentaje de un 85% versus mujeres. Y si íbamos a la raza, esto disminuía mucho más. En los museos más importantes del mundo, en el mismo año, sólo el 11% del arte que se adquiría era de mujeres”, explicó.

En el caso chileno, las cifras son igualmente cuestionables. En 2019, la representación femenina en el Museo Nacional de Bellas Artes era de 679 mujeres versus 4.405 hombres artistas. Y aunque en el último año el rubro ha empezado a abrirse hacia la posibilidad de una mínima paridad, “hay un largo camino que recorrer”, aseguró García-Huidobro.

 “Cada día sabemos más de todas estas mujeres que efectivamente estaban dedicadas a distintas disciplinas y estaban invisibilizadas por la estructura patriarcal, hetero-parental, en la que estábamos sumidos todos. Desde ese punto de vista, estamos viviendo tiempos de mayor apertura y que nos permiten reflexionar de mejor manera y con más argumentos”, comentó la directora del Museo Gabriela Mistral, Leslie Azócar.

Cabe destacar, en ese sentido, la existencia de los museos Violeta Parra y Gabriela Mistral, los únicos en el país destinados a homenajear a figuras femeninas y que, además, son dirigidos por mujeres.

Museos de mujeres

El Museo Gabriela Mistral se inauguró en la ciudad de Vicuña en 1935, en un contexto en que el rol de la mujer en cargos directivos de entidades de este tipo era mínimo. “Es una iniciativa del alcalde de la época. La primera directora era una mujer que se hacía llamar ‘de Estay’ por su marido”, cuenta Leslie Azócar.

A la fecha han existido ocho directores en dicha institución. “La octava directora soy yo. En 85 años de historia, el museo ha tenido ocho directores: seis hombres y dos mujeres. Un tema no menor”, agrega la directora. 

El museo cuenta con una exhibición permanente, además de muestras temporales que complementan la colección. Las obras sirven para respaldar este imaginario colectivo en que Mistral aparece como una figura de fuerza e independencia.

“A mí lo que más me ha impresionado del personaje es la fuerza y la potencia de una mujer de fines del siglo XIX, pobre, en una provincia, y la capacidad de salir adelante. El museo está en Vicuña, pero en Monte Grande, la plaza es un museo de sitio, y si tú te paras ahí incluso te sientes un poco angustiada. No es un paisaje tan alentador en el sentido de las posibilidades, oportunidades, accesos, brechas. No me puedo llegar a imaginar cómo era la Vicuña de principios de siglo. Sin duda, (Gabriela era) una mujer tremendamente inteligente, con una fuerza salvaje”, comenta Azócar.

Un análisis similar hace Cecilia García-Huidobro sobre la figura de Violeta Parra. “Ella se movió en la escuela de la vida. Lo bonito, tanto de Gabriela como de Violeta, es que ellas se alimentan de lo primigenio de su tierra natal y de su territorio. Violeta Parra también está totalmente impregnada de ese paisaje del Maule, los trenes, los andenes, toda una connotación cultural que la definió por el resto de su vida”, señala.

Además, García-Huidobro destaca la diversidad de la obra de Violeta, la que además de música y poesía, contempla cerámica, máscaras y piezas de arpillera que la artista llegó a exponer en el Museo de Artes Decorativas de París, en el ala oeste del famoso Museo Louvre. “Ella es la primera mujer que lo logra en Latinoamérica, hasta el día de hoy”, recalca la directora.

Azócar y García-Huidrobro coinciden en que el trabajo de ambas artistas chilenas está marcado por una visión adelantada a su época. “Nos habla de una forma de trabajo, de vida y de una visión que es muy actual. Eso comparten Gabriela y Violeta. Esa actualidad que hay hoy día y que ellas la vivieron muchas décadas atrás”, señala Azócar.

“El de ellas es un feminismo en el cual una mujer escucha su voz interior y hace lo que tiene que hacer. Lo que está dentro de ella, su verdadera vocación, con obstinación, porque es una voz tan potente que hay que seguir. Yo creo que las dos siguieron su vocación, y que las dos sabían lo que valían”, agrega García-Huidobro.

Desafíos de la pandemia

La conversación virtual abordó, inevitablemente, las dificultades que el actual contexto de pandemia y cuarentenas ha traído para instituciones como estos dos museos. Los cambios vienen a interrumpir una lógica de interacción con las obras que, hasta hace poco, era primordialmente presencial.

En el caso del Museo Gabriela Mistral, en el verano de 2021 se implementó la opción de agendar visitas a través del sitio web con anticipación. Sin embargo, sólo pudieron atenderse a 500 personas, cifra que deja mucho que desear en contraste con las 54 mil que asistieron el verano del año anterior.

El cambio de escenario ha traído desafíos interesantes, como la necesidad de determinar cuál es la audiencia que hoy interactúa con los museos a través de sus actividades online. Esto es especialmente pertinente para el caso del Museo Gabriela Mistral, cuyo principal público solía pertenecer a la tercera edad.

“Creo que no nos están viendo las personas que solían visitar el museo porque se produce la brecha digital. Pero es interesante ir conociendo este nuevo público para ir dialogando con ellos”, explicó la directora. Además, gracias a las herramientas de streaming, la audiencia “ya no es solo local, es mundial, lo que es una tremenda oportunidad”, agregó.

En el caso del Museo Violeta Parra, inaugurado en 2016, las circunstancias han sido un poco diferentes. Antes del incendio que afectó a la institución a fines del 2019, y con el objetivo de resguardar las obras, la colección completa se trasladó al Museo de Arte Contemporáneo (MAC). La falta de una sede definitiva se suplió con un convenio de colaboración posterior con el Centro de Extensión del Instituto Nacional, con el fin de continuar con las actividades presenciales cuando las condiciones sanitarias lo permitan. En el intertanto, sin embargo, se ha seguido explorando con fuerza el uso de herramientas virtuales que permitan garantizar el acceso del público a la obra de Violeta Parra.

En la actualidad, el Museo Violeta Parra cuenta con una extensa programación online que contempla desde talleres y charlas vía streaming, hasta visitas virtuales con fines educativos. “Seguimos en modo virtual que nos ha ido muy bien. Somos muy resilientes. Nos han pasado tantas cosas que siempre logramos pasar los escollos. El mundo virtual se transformó en una oportunidad. Aquí yo estoy leyendo mensajes de Talca, de Puerto Montt… ¡Es una maravilla!”, recalcó Cecilia García-Huidrobro al respecto.

Al cierre del conversatorio, ambas directoras reiteraron su compromiso y el de sus instituciones por conservar el legado de estas reconocidas artistas chilenas, y de seguir sobreviviendo a la adversidad de las contingencias con la misma convicción con que lo hicieron sus homenajeadas.

Compartir en:

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on whatsapp

Últimas Novedades